Radicales Libres || Anibal Muñiz Silva
Al junior podrido de López Obrador el fracaso lo marca dos veces: Es un pésimo operador político y de nada le sirvieron los millones saqueados al erario vía Amilcar Olan ni los millones del huachicol ni su asociación con organizaciones criminales.
Mas que acusaciones, son certezas.
El sueño de Andy de ser el presidente en 2030 se esfumó en la derrota en Durango y su carrera política va a morir el próximo domingo 7 de junio.
El culpable es el menos esperado. Un PRI moribundo se levantó de entre los muertos y todo parece indicar que le va a pegar una paliza de antología a Morena en Coahuila.
Las encuestas son lapidarias: a la gente le interesa más vivir segura que los programas sociales que los merolicos del bienestar se pasan usando de propaganda.
Hay un botón que muestra los extremos de una misma historia: Piedras Negras.
La ciudad fronteriza pasó de ser azotada por el vendaval que fueron los Zetas en 2010, a ser una de las ciudades más seguras del País.
Coahuila, que era una sucursal del infierno por la guerra interna del Cartel del Golfo ahora es un territorio pacífico comparado con entidades como Sonora, Michoacán o Guerrero, donde Morena ya les entregó el control del territorio a organizaciones criminales.
Con ese contraste en la mente, el PRI mantiene ventaja en los 16 distritos, por lo que es altamente probable que el tricolor reedite un carro completo, que no evoca el de los viejos tiempos, las mañas se fueron a Morena, los resultados se quedaron en el PRI.
Por eso Andy prefirió correr, aunque se sabe que esa paliza es parte de su gestión.
Jiribilla
Andy buscará fuero en el bastión, Tabasco, donde tiene el apoyo de su “tío” Adán Augusto. Aseguran que va a “barrer”…
