En menos de una semana arruinaron el legado de don Americo Villarreal Guerra
Vaya manera de enlodar el legado de don Américo Villarreal Guerra.
El ingeniero, deportista, preocupado por las causas sociales, anti drogas, el que mandó hacer un acueducto y mantuvo a Correcaminos en Primera División, ha de ver con tristeza en lo que terminó su legado.
Su hijo, Américo Villarreal Anaya, un cardiólogo huevón que pasó 30 años de burócrata en el PRI y que después los traicionó para unirse a una pandilla de huachicoleros bajo las siglas de Morena con tal de llegar a la Gubernatura, ya va en su quinto año y es calificada como la peor gestión en la historia de Tamaulipas.
Carreteras destrozadas y privatizadas, escuelas cayéndose de viejas, hospitales en ruinas y sin lo básico.
Aunado a ello la acusación de que su visa fue revocada y que está bajo investigación por la elección en Sinaloa y por el huachicoleo en Tamaulipas.
Villarreal Anaya se acabó el Estado, pero su hijo le ayudó.
Américo Villarreal Santiago, creador de la Avanzada, una pandilla de porros que lidera, señalada por usar el gobierno para extorsionar, un junior gángster que separó a sus hijos de su madre, que toda su vida fue aviador, un advenedizo que se fue a Coahuila a hacer dinero; fue vapuleado el 7 de junio de 2026 de manera inmisericorde por el PRI, un zombie que sigue retozando en pleno 2026.
Aunque lo nieguen, el escándalo de sus vuelos privados le costó al menos 10 puntos porcentuales de intención del voto.
De un 35% Morena cayó a un 25% perdiendo distritos y consumando una paliza que ya quedó grabada en fuego en la piel de los morenistas, que descargaron su culpa en “Ameriquito” antes que achacársela a Andy Lopez Beltrán
Todo esto pasó en menos de una semana.
Lo siento por el ingeniero, un abrazo hasta donde esté.
